Trabajo Final - Redacción 2 - Opción 2 - Informe

16:52 Reporter: Ramiro 0 Responses
Para realizar el Trabajo Final de la materia creo más conveniente la opción 2. La misma consiste en analizar los libros Muertos de Amor y Purgatorio, de Jorge Lanata y Tomás Eloy Martínez respectivamente. Esta impronta teórica-práctica exige, además de revisar conceptos y categorías de Chillón, Ochs y del nuevo periodismo en general, la realización, en la segunda parte, de un texto propio acorde a los autores trabajados. Esta ha sido la modalidad de trabajo de la cátedra y en lo personal la considero la manera más adecuada de apropiarse de los contenidos planteados por la materia.


Planificación

  • Comprar el material de trabajo
  • Realizar las lecturas correspondientes:
  1. Purgatorio, Tomás Eloy Martínez




2. Muertos de amor, Jorge Lanata





  • Resumen de las obras
  • Identificación de los conceptos y categorías utlizados por los autores

  • Revisión de toda la bibliografía vista en la cátedra y materiales complementarios

  • Reconocer los conceptos y categorías en cuestión en los obras leídas

  • Redacción del trabajo articulando la teoría

  • Al tener conceptos y categorías aplicables a las dos obras opté, arbitrariamente, por analizar con mayor profundidad a "Purgatorio" con la teoría del mismo autor (Eloy Martínez) y posteriormente a "Muertos de amor" con los conceptos de Nuevo Periodismo. Opté por esta modalidad a fin de que los conceptos y las categorías no se repitan constantemente a lo largo del proyecto, a fin de que resulte lo más ameno y menos tedioso como fuera posible
  • Tras ese análisis proseguí con los conceptos y categorías de Elinor Ochs y Albert Chillón aplicados a los dos obras
  • Al terminar la redacción me dediqué a la revisión del trabajo, hecho que motivó varias lecturas y correcciones pertinentes

  • Subí el material al blog correspondiente

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Trabajo Final - Redacción 2 - Opción 2 - Análisis

13:39 Reporter: Ramiro 0 Responses
El nuevo periodismo es una tendencia periodística que nació en los años ´60 cuando los llamados nuevos periodistas reivindicaron el arraigo literario de sus trabajos periodísticos. Muchos consideran como el punto de inflexión el libro “A sangre fría” de Truman Capote, el cual marcó toda una revolución en el área del periodismo y la literatura. El periodismo informativo comenzó a recibir influencias de la narrativa de ficción, especialmente a través del uso por parte de entrevistadores, retratistas, cronistas y distintos reporteros. Construcción de personajes, el empleo de diversos procedimientos de articulación del tiempo, espacio y causalidad narrativos utilizados por los novelistas eran aprovechados de manera más propiciosa para el ejercicio de sus oficios como periodistas.

A su vez, el periodismo hizo su contribución a la lengua literaria. Los narradores de ficción necesitaban imprimir más verosimilitud a sus historias y prender la imaginación de los lectores con el auge de los medios audiovisuales y los medios de masas.


Las convenciones con que tanto literatos sensustricto como informadores y reporteros arman sus textos no es, en rigor, privativa ni originaria de sus respectivos ámbitos, como a menudo suele darse por supuesto, sino propia de ese continente aún mayor que los comprende a ambos, y que en sentido lato cabe llamar narrativa (Albert Chillón)

Esta mezcla dio lugar al origen de textos de índole muy diversa, no sólo los que sin apuro es posible adscribir a los géneros clásicos, sino también otros, una suerte de híbridos, en los que las funciones discursivas y la complexión estilística de aquéllos dan pie a aleaciones inéditas.



Tomás Eloy Martínez – Purgatorio

La escritura de ficciones es una decisión absoluta de la libertad, pero aún así, no puede moverse fuera de ciertos límites. Para que una ficción tenga eficacia, debe ser creída y, por lo tanto, debe aludir a un mundo que otros comparten, en el que otros se reconocen o cuyas leyes pueden aceptar.

Purgatorio es un libro que no pretende llenar baches de la historia, es una novela que recrea muy bien el clima de una época muy particular de la historia argentina: la última dictadura militar. Inmerso en dicho contexto, desarrolla la historia de amor entre Emilia Dupuy y Simón Cardoso. Ella resulta ser hija de un doctor, involucrado con responsables del proceso que manejaba las riendas del país. Simón era un simple cartógrafo, cuyo único crimen fue ser opositor, y como tal, al igual que otras miles de personas, termina siendo un “desaparecido”. La historia sigue con la búsqueda de Emilia de su amor perdido, en el escenario antes descripto, una dictadura que dejó varias hojas escritas en la historia negra de nuestro país. Luego, 30 años más tarde, lo encuentra en los Estados Unidos, o al menos eso cree la protagonista (en este punto se puede ver como el autor oscila entre lo real y lo imaginario) sin que este hubiera cambiado, ni que el paso del tiempo acusara recibo alguno sobre Simón.

Tomas Eloy Martínez menciona en el prólogo de su libro Ficciones verdaderas conceptos claves de este género, del cual se nutre y que a continuación serán utilizados para analizar su novela Purgatorio:

Corregir la realidad, transfigurarla o, al menos, disentir de la realidad, es uno de los deseos centrales del narrador (una experiencia de vida).
A partir del reencuentro imaginario entre los protagonistas: Emilia y Simón, treinta años después, la historia supone ser también un reencuentro entre el escritor y una Argentina que quiere resurgir a pesar de los vaivenes históricos y del horror vivido durante la última dictadura, predecesora de la joven democracia que vivimos hoy en día. Hechos dolorosos que marcaron la historia, pero que a pesar de ello dieron lugar a nuevas oportunidades de crecimiento y de maduración para la constitución de una nueva sociedad. Una memoria que perdura y que se transmite a las nuevas generaciones. Pretende mostrarse como una novela con tintes de intención y alcance moral. Desaparecer del horror y resurgir como si nada hubiera sucedido. El despertar de una horrible pesadilla, dominada por hombres perversos que siembran el terror a su paso.

• Si bien toda ficción es una reelaboración de algo real, en el caso de las ficciones verdaderas el gesto de apropiación de la realidad es más evidente y su interdependencia con el imaginario de la comunidad dentro de la cual el texto se produce y con el momento en el cual se produce es, también, mucho más clara.
Durante la dictadura argentina de 1976 – 1983, el escritor Tomás Eloy Martínez vivió en el exilio, aún así, nunca tomó la decisión de esconderse y siempre quiso estar cerca de su país. Las desapariciones ocurridas, el hecho de lidiar cotidianamente con represores, la participación del periodismo y su rol durante la dictadura conforman el escenario de esta obra. El autor repasa algunas cuestiones de su propia experiencia y de otros hechos ocurridos en este periodo que le dan a la novela un contexto más amplio.

• Toda escritura es un pacto con el lector. En la escritura periodística, el pacto está determinado por el lugar que ocupa esa escritura: ese lugar es el lugar de la verdad.
Purgatorio de Tomás Eloy Martínez oscila constantemente entre lo real y lo imaginario. A través de los personajes acude a una memoria común a los argentinos, tan cercana que casi la podemos tocar con las manos. En medio del escenario dictatorial surge la historia de un amor, de una pasión y de un abrupto desenlace a causa del terror imperante de aquellos días. Una historia fiel a los hechos, matizada con el relato literario que narra el surgimiento y el fatal destino del amor entre Cardoso y Dupuy.

• Para un escritor de ficciones, el lugar de la verdad está en el lugar de la imaginación. Desplaza la verdad hacia donde soplan los vientos de su inteligencia y de sus sentimientos.
Eloy Martínez vivió en el exilio y acudió a esta obra a manera de recuperar la memoria de la cual fue privado. Va mas allá de la historia y narra el fenomenal suceso que le ocurre a Emilia, hecho que reivindica la búsqueda de tantos, la esperanza después del terror, los alguna vez perdidos o desaparecidos y ahora encontrados. Por supuesto hace mención a la corrupción económica, la degradación de la prensa durante el mundial de fútbol de 1978 y la honda crisis social. Eloy Martínez definió este libro como su obra más literaria, no por ello deja de utilizar los recursos mencionados anteriormente.


• Si las ficciones verdaderas reflejan una conciencia plena de la época de producción es porque su origen deriva de hechos que definen esa época.
El autor hace mención a personajes reales de la época como el director Leopoldo Torre Nilsson o el gran Ringo Bonavena, pero también al triunfo en el mundial de fútbol de 1978 y la manipulación que hizo la junta con el mismo. Exiliado y opositor, las desapariciones y el terror de la época y los demás sucesos político-sociales y económicos contextualizan un pasado nefasto, común a todos los argentinos, que trasciende las generaciones y perdura en la memoria.

• Todo acto de narración es, como se sabe, un modo de leer la realidad de otro modo, un intento de imponer a lo real la coherencia que no existe en la vida.
En 1976 Simón Cardoso es detenido por los militares y posteriormente pasó a integrar una larga lista de desaparecidos durante el proceso. Treinta años más tarde, su mujer, Emilia Dupuy, se paraliza al oír su voz en un restaurante de los Estados Unidos. A lo largo de tres décadas ella estuvo soñando ese momento, fue ardua la búsqueda y tortuoso el camino. Sin embargo, Emilia no contaba con el hecho de que su amado no hubiera envejecido ni un día, como si el tiempo se hubiera paralizado. Es a partir de ese misterio que el autor teje la trama, las penurias por el amor perdido (producto de las muchas aberraciones cometidas por los militares en ese entonces) y luego recuperado en una situación totalmente irreal. Lo que debió haber sido y no dejaron ser. Un contexto bien enmarcado, un pasado revivido a través de los personajes que permite la identificación en la historia de cualquier persona.

Albert Chillón manifiesta que al empalabrar su experiencia a partir de sus vivencias por fuerza las acrece, las recrea, les confiere una figura y sentido del que antes carecían. Dado que los mundos reales que el artista aprehende están también hechos de palabras (mimbres imaginarios y simbólicos al cabo), no existe ningún hiato nítido entre éstos y los mundos posibles que su imaginación creadora esculpe, entre otras cosas porque las ficciones proliferan en unos y otros, mal que a menudo cueste admitirlo.


Jorge Lanata – Muertos de amor

“El periodismo es una manera muy interesante de ver la realidad con la que yo he tenido que ver toda la vida, pero no es la más abarcadora” “A mí me parece que la literatura es mucho más abarcadora; que es una visión mucho más interesante de la realidad."

Jorge Lanata narra en "Muertos de amor" el frustrado intento de reivindicar la reciente experiencia de la revolución cubana y el sueño revolucionario latinoamericano que afloraba por aquellos días, desde el norte de nuestro país. El escritor se remonta al año 1963 cuando en Salta, en la selva de Orán, comandada por Ricardo Masetti, creador de Prensa latina y después lugarteniente del “Che” Guevara y de Fidel Castro, se conformó una especie de grupo de guerrilleros. Esta célula conocida como el Ejército Guerrillero del Pueblo (EGP) estaba conformada en parte por algunos cubanos del entorno personal del Che, ex miembros argentinos de la Federación Juvenil Comunista y militantes independientes. Sin embargo, sin siquiera haber entrado en combate, el movimiento le costó la vida a dos de sus miembros, fusilados por defecciones revolucionarias. El autor, desde su punto de vista, refiere en esta historia a un fracaso de esta lucha armada, cuestionando de esta manera las versiones más poéticas y heroicas existentes, donde quiere demostrar que “los buenos no fueron tan buenos”. El entramado y el fallido intento de esta utópica revolución, con el pleno auge de estas ideas partidarias (provenientes del comunismo ruso) que se estaban reproduciendo en Latinoamérica.
Entre los elementos del Nuevo Periodismo encontramos:

*Utilización de diálogos de gran realismo:
En su narración Lanata implementa un lenguaje burdo, en especial en las conversaciones entre los miembros del Ejército Guerrillero del Pueblo. De esta manera le da verosimilitud y una mundana cotidianeidad a las intervenciones de los personajes. Es permanente la descripción y la mención en los mismos del contexto de que los envolvía, cansancio, hambre y las condiciones en general en que viven este tipo de individuos, en el medio de la selva y tras un sueño tan lejano de la realidad. A lo largo de la novela se observan muchos testimonios, diálogos y demás recursos que hacen a un imaginario colectivo. Cada guerrillero tiene su propia voz y dejan entrever sus estados emocionales, sus miedos, sus desencantos y también sus dudas acerca de esta encrucijada.

*Descripciones muy significativas:
Es un recurso muy utilizado por Jorge Lanata. Se aprecian descripciones paisajísticas de la selva de los Yungas, en la novela se encuentran entremezclados catálogos con descripciones técnicas del armamento utilizado por los guerrilleros, transcripciones de cartas del Che, fragmentos de diarios y memorias de los participantes reales del ejército revolucionario. A su vez, al darle voz a cada guerrillero humaniza a los personajes hasta hacerlos tangibles por el lector, desnuda todos sus pensamientos

*Caracterizaciones compuestas:
En la novela hay una constante mezcla de estilos, de voces de los personajes, como también la alterna los recursos utilizados en su obra y pasa de un relato, a una entrevista, de allí a un documento, luego agrega un catálogo descriptivo de una pistola ametralladora MP38, más tarde una carta de allanamiento para retomar posteriormente el relato. Este ir y venir constante aporta verosimilitud, pero atenta a mí entender con el equilibrio del género ya que la parte literaria es dejada un poco de lado, convirtiendo la lectura en tediosa y aburrida

*Una renovación en las formas de narración de reportajes, crónicas y entrevistas:
Muertos de amor resulta una mezcla de voces, estilos y recursos. Aún así, esto no siempre redunda en un resultado positivo o en una lectura ligera, accesible o amena, por el contrario, los catálogos y otros documentos utilizados en el libro pueden provocar confusión en los lectores y rompen con la tensión narrativa. La voz que predomina en el relato es la de uno de los guerrilleros, Héctor Jouvé, producto de testimonios reales, lo que da a la narración una cuota más de veracidad, a pesar de las criticas posteriores de los involucrados en el hecho real.

*Dimensión estética a los textos periodísticos:
En la ficcionalización de los hechos, Lanata no busca la mera reconstrucción de los episodios, sino que, a partir de su investigación y sus entrevistas, buscó adentrarse profundamente en la psicología de cada uno de los personajes. Sus reportajes pueden verse en forma de relato, manteniendo la coherencia con su forma de pensar y su manera de ver el acontecimiento en sí mismo. La obra contiene la impronta que identifica a su autor, quien trabajó el relato a partir de la materia prima de la investigación y la indagación histórica. Termina siendo una construcción híbrida muy diferente a la relacionada anteriormente, ya que, al romper continuamente con otros documentos la tensión narrativa decae la parte literaria y en cuanto al rigor histórico y documental quedan cosas inconclusas, a pesar de los aportes de documentos reales obtenidos en la investigación.

*Escribir reportajes que combinen lo mejor de la literatura (la belleza formal) con lo mejor del periodismo (la investigación):
Los reporteros han de manejar la mayor información posible, salir a la calle y procurar estar en el lugar de los hechos. Jorge Lanata afirma que la historia de la lucha del EGP en Orán le llegó por algún viejo militante y desde su espíritu crítico decidió recrear el hecho desde una ficción, ya que por aquél entonces, el autor era muy joven. Un día descubrió que uno de los protagonistas, Jouvé, entablaba en una revista una polémica con Oscar del Barco acerca de los fusilamientos. A partir de allí comenzó a indagar, viajó a Orán, mantuvo contactos con la gente de la gendarmería que detuvo a los guerrilleros en cuestión. Incluso recorrió la selva desde un helicóptero; exploró la zona, lo cual implica una perspectiva totalmente diferente, con todo lo que significa estar en el mismo lugar de los sucesos.

*El periodista asume mayor protagonismo, ya que da su visión personal de los acontecimientos y de la forma más objetiva posible:
El escritor siempre se manifestó muy crítico, no sólo con la guerrilla, sino con cualquier violencia política. Desde un acontecimiento que le pareció en cierta manera emblemático, decidió escribir esta novela. Llegaron a ser cuarenta guerrilleros en aquella selva de salta, decenas de individuos que buscaban esa utópica revolución. Un puñado de individuos con falencias y distintos grados de convencimiento acerca de la causa común. No alcanzaron ningún enfrentamiento con sus enemigos y asesinaron a dos de los propios por débiles. ¿Qué dice eso de la generación del 70? Cuando se lo consulta a Lanata sobre este hecho particular denuncia: “Para algunos fueron valientes y arrojados. Para otros, unos hijos de p... Pero no fueron ni una ni otra cosa. Fueron, ante todo, personas con un increíble grado de voluntarismo."

Lo que buscan este tipo de narraciones es que el lector identifique los destinos ajenos con su propio destino.


Todos los sujetos son agentes ficcionadores que fabulan a partir de hechos y circunstancias, de acciones que incluyen dicción y ficción en su entretela misma.

Según Elinor Ochs la actividad narrativa es un medio discursivo para la exploración y resolución colectiva de problemas; también constituye un instrumento para instanciar identidades sociales y personales. Permite representar sucesos y reflexionar sobre ellos.
Entretejen dos dominios de conducta:


1) circunstancias situacionales y acciones de los protagonistas
2) estados mentales de los protagonistas.

Elinor Ochs

Ambos libros parten de un suceso que los autores consideran dignos de mención, ya se trate de la dictadura militar o un grupo revolucionario en el norte del país. A partir de la construcción que los escritores van tejiendo, van revelando a su vez sus objetivos. En Purgatorio y Muertos de amor podemos ver las respectivas evaluaciones morales que los periodistas realizan.
En esos entramados narrativos, las interpretaciones de los sucesos que los autores poseen quedan bien determinadas, al tomar hechos del pasado, realizan una selección de lo que les resulta más conveniente a sus fines. Al ser ficciones verdaderas y no documentales o simples crónicas periodísticas, los límites en los que se pueden desenvolver son otros.

Para Albert Chillón “el trato con las palabras es donde se libra la batalla más importante en pos de un periodismo crítico, cívico y éticamente responsable”. En su compleja diversidad y naturaleza, el periodismo está integrado por todas las actividades, habilidades y saberes que integran el campo existente, donde el rol del periodista debe reflejar un tenor reflexivo, cultural e intelectual. Los periodistas somos profesionales intelectuales inmersos en la industria de la cultura. Por consiguiente, si consideramos al periodismo como cultura y una profesión intelectual, se hace inevitable la integración dialéctica de la cultura y la capacidad de discernimiento crítico y de las habilidades expresivas y técnicas.

Albert Chillón

“El periodista es, ante todo, sujeto empalabrador de una realidad, no única y unívoca, sino polifacética y plurívoca, previamente empalabrada por otros: tales son su responsabilidad, su gozo, su vértigo y su misión”.

Bibliografía:





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TP Final Medialab 2

17:19 Reporter: Ramiro 0 Responses


Sabido es que Cristian Fabbiani despierta amores u odios, pareciera no haber punto medio en cuanto a los sentimientos y emociones que genera a los hinchas de fútbol en un terreno de juego. Mas allá de eso, la importancia suya dentro de cada uno de los equipos que integró es innegable, allí donde imperan las matemáticas poco importan las consideraciones subjetivas, tendenciosas o maliciosas en muchos casos. El portentoso delantero, apodado "El Ogro", ha resultado ser la mejor incorporación de Newell´s y el mejor jugador del conjunto rojinegro, que juega de una determinada manera y es competitivo cuando Fabbiani está en la cancha y otro muy distinto se vislumbra con el nº 9 fuera del mismo. El Ogro es una pieza fundamental, un jugador habilidoso, carismático, inteligente y líder dentro dentro del plantel...¿pero se lo puede considerar un goleador? (ver infografía).


Ramiro Luna

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